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El interiorismo es una disciplina en auge porque el hogar hace tiempo que se ha transformado en una extensión de nosotros mismos. Un pequeño reducto personal diseñado para nuestra comodidad. Con frecuencia, esta comodidad se ve reforzada gracias a electrodomésticos, domótica inteligente como la que observamos en las luces, e incluso algunos robots como el aspirador con el que muchos ya limpiamos nuestro hogar.

Y, a la vez que estos sistemas colonizan nuestra vivienda otorgándonos más tiempo libre del que disfrutar mientras se van volviendo invisibles, mimetizándose con el entorno y con foco en la decoración. La domótica se vuelven ubicua, de diseño, pero también más útil, gracias a la innovación en materiales y la importancia de la fase de diseño.

Asistentes robóticos de ciencia ficción

Hace un par de décadas los robots aspiradores modernos, y también los no tan modernos, habrían sido considerados invenciones de ciencia ficción. De hecho, la primera muestra de estos dispositivos para limpiar el suelo pertenece a la revista japonesa Computopia (1969, abajo a la izquierda). Los ilustradores imaginaron una máquina con bomba de vacío y le asignaron la forma, y las antenas, de un trilobite, un animal extinto.

Una década más tarde conocimos al droide MSE-6 (arriba a la derecha) en la película Star Wars ‘Una nueva esperanza’. Consistía en un pequeño robot capaz de ligeras reparaciones y limpiezas. Como ha ocurrido con una gran cantidad de inventos actuales que van desde el smartphone a los vehículos de competición o los cohetes reutilizables, la ciencia ficción ha ido siempre un paso por delante en cuanto a diseño.

Es posible que en un tiempo tengamos robots humanoides de Rossum’s Universal Robots, aquella empresa ficticia cuyo logo, “un robot en cada hogar”, se parece bastante al un robot para cada familia, eslogan de Ecovacs. De momento, la línea principal de diseño consiste en la creación de robots dirigidos a una actividad concreta y que desaparecen de nuestra vista cuando no se usan.

En otras palabras, se comportan de forma eficiente pero guardan cierto compromiso con la decoración. Este aspecto, que ponemos sobre la mesa haciendo uso de los diseños previos de la ciencia ficción, también lo vemos en la realidad con robots aspiradores que no desentonan en nuestros cuartos de estar, como el Deebot Ozmo 900, recién comercializado.

Una visual más agradable en nuestro hogar

La utilidad de una máquina no está reñida con la decoración. En el ejemplo de abajo observamos una cocina moderna y de diseño en la que no se aprecian elementos como el frigorífico, el cubo de basura, la lavadora o el lavavajillas. Estos se encuentran escondidos o, como dicen los interioristas, integrados. Este tipo de integración será cada vez más frecuente en los hogares.

Ofrecen un espacio compacto, uniforme y más fácil de limpiar pero, a la vez, cuentan con todo lo necesario para nuestro día a día. Programado para su trabajo, el robot aspirador se pondrá a aspirar sin que hayamos reparado previamente en su presencia.

La estética del robot es importante, y lanzando la consulta a ingenieros de Ecovacs nos responden diciendo que están comprometidos con “brindar a los usuarios una experiencia de hogar inteligente , diseñando productos más fáciles de usar, donde la armonía entre la estética y la tecnología en los productos es primordial”.

Una vez con la casa barrida y fregada (la tecnología Ozmo permite esta automatización), el robot volverá a su puerto de carga. Este requiere de cierto espacio frontal y lateral para que el robot pueda localizarlo, pero la cómoda blanca en la imagen de abajo podría albergar bajo ella esta estación de carga de forma que resulte invisible.

Máquinas más eficientes, e invisibles

También en la imagen de abajo podemos apreciar lo poco que destaca el Deebot en el suelo de la vivienda, mimetizándose con el mobiliario. Esto se debe a dos factores, ambos relacionados con el diseño. El primero de ello es la búsqueda de formas más orgánicas y compactas. Como ocurre con los vehículos, los robots no son elementos cúbicos y brutalistas, sino que ganan en curvas y se acercan a elementos visualmente más artísticos.

El segundo factor es el diseño a nivel de ingeniería, que prima la funcionalidad y versatilidad del robot pero a su vez ayuda a hacer más reducido el volumen total del robot. Con respecto a modelos previos, el Deebot Ozmo 900 ha reducido su tamaño total pero, pese a esto, ha ganado en capacidad de succión y en un contenedor de polvo más grande.

Este tipo de evolución —robots más pequeños pero con mejores capacidades— será una constante en el desarrollo de las máquinas que nos ayudan en casa. Se deben, en parte, a la mejora de materiales, el aumento de la densidad energética de las baterías (95 minutos de autonomía para el modelo mencionado), o motores más eficientes y con menor consumo.

Robots más elegantes, y con tecnología ‘OTA’

Además de las evidentes características estéticas de electrodomésticos, como los nuevos frigoríficos metalizados o las lavadoras de aspecto futurista, hemos de hacer hincapié en cómo se controlan estos nuevos dispositivos. Hacemos énfasis en este aspecto en la tecnología inalámbrica (OTA), a la que nos estamos acostumbrando en los hogares.

Incorporada en el Deebot Ozmo 900, la tecnología OTA (Over-the-Air) facilita los procesos de actualización de los dispositivos al hacerlo sin cables. Es decir, todas las actualizaciones para una mejor experiencia o de mejora de seguridad le llegarán al robot a través de la red WLAN. Esto significa que la máquina seguirá mejorando una vez adquirida, un cambio disruptivo con respecto al pasado.

Cada vez es más frecuente controlar el lavado de la ropa desde una aplicación, y los aspiradores robóticos fueron de los primeros electrodomésticos en disponer de esta función. Ahora, el Deebot Ozmo 900 también puede ser controlado vía Amazon Echo o Google Home, una integración que traslada al mundo virtual el mimetismo que ya hemos visto en la vertiente estética.

Este tipo de interacción facilita el uso del robot, pero también elimina cables y elementos superfluos en aras de un diseño más compacto. Ahora basta con invocar “Ok, Google, pasa el robot aspirador” cuando salimos de casa, y la tecnología de navegación del aspirador será la encargada de determinar la ruta óptima para barrer, aspirar y fregar la vivienda.

Imágenes | Ecovacs, Jason Briscoe, Regreso al futuro