Xataka Home
Contenidos contratados por la marca que se menciona

+info

Más allá de su capacidad para sorprender a las visitas e iniciar conversaciones, no cabe la menor duda de que avances en domótica como los asistentes digitales y los robots domésticos han supuesto una importante ayuda a la hora de liberarnos de tareas tediosas, grandes o pequeñas. Porque no todo es cuestión de lanzar Netflix sin tocar el mando o bajar el termostato mediante viva voz.

Altavoces como Google Home pueden ayudarnos a elaborar listas de la compra perpetuamente almacenadas y disponibles en el móvil, buscar teléfonos y horarios de apertura. Robots de limpieza, por su parte, no solo aspiran el suelo, sino que en algunos casos también pueden pasar la mopa.

¿Y qué sucede cuando unimos un altavoz inteligente con lo último en robótica y automatización? Entonces es cuando empezamos a conocer las auténticas posibilidades de la domótica.

Lo primero de todo, configura tu robot

Para esta prueba hemos utilizado un Deebot 715 de Ecovacs, modelo que viene con su propio mando a distancia, pero también con compatibilidad con aplicaciones móviles, así como los asistentes de Google y Amazon. En nuestro caso lo hemos configurado con un Google Home Mini, que por su tamaño y bajo precio se ha convertido en una opción bastante popular entre los aficionados españoles a la tecnología.

Para activar la compatibilidad con Google Home tan solo hay que bajar la aplicación oficial deL fabricante desde la tienda correspondiente (Google Play o iTunes), crear una cuenta de usuario y asociar el robot a la misma. Una vez listo, podremos lanzar la aplicación de Google Home para añadir el robot a la lista de dispositivos asociados.

El proceso es bastante simple, y si ya has añadido cualquier otro aparato compatible con Google Home como luces o termostatos inteligentes no encontrarás la más mínima sorpresa. ¿Lo tienes? Enhorabuena, ya puedes manejar tu Deebot desde tu teléfono móvil o altavoz Google Home.

¿Pero qué ganamos exactamente utilizando un asistente de voz frente al mando incluido? Si solo vamos a usar las funciones más básicas del robot, parecerá que el uso de Google Home no sirve de mucho. Craso error. El hecho es que nos estaremos perdiendo gran parte del potencial que brinda la unión de dos tecnologías que parecen hechas una para otra.

Más allá del mando a distancia

Si ya has llegado hasta aquí, seguramente ya conocerás los comandos básicos que podrás utilizar con tu robot aspirador. Si no, ya puedes (debes) empezar a familiarizarte con ellos. Que tampoco son muchos, puesto que solo necesitas recordar tres:

  • Ok Google, empieza a aspirar
  • Ok Google, deja de aspirar
  • Ok Google, el robot a la base

Son autodescriptivos y admiten cierta variación gracias a la IA de Google. Si dices «para de aspirar» también te entenderá. Lo importante es que con solo estas tres órdenes de voz ya puedes empezar a controlar tu Deebot 715 sin tocar el mando. A estos tres básicos puedes añadir «dónde está el robot», que hará que una vocecilla risueña te responda «¡estoy aquí!». Una buena forma de delatar su posición aunque esté debajo del sofá.

De esta forma, si estamos en el bar y nos encontramos con unos amigos, no tenemos que pasar apuro al reunirlos para tomar la última en casa. En cualquier momento puedes lanzar el asistente de Google de tu teléfono y el robot se pondrá en marcha de forma remota para que el suelo esté reluciente cuando llegues.

También cabe la posibilidad de que nos olvidemos del comando concreto que necesitamos para iniciar el funcionamiento del aspirador o devolverlo a su base. Pero no pasa nada, porque podemos crear órdenes alternativas. Desde la aplicación de Google es posible asignar órdenes de voz alternativas. Para ello debes dirigirte a Rutinas -> Gestionar Rutinas y añadir una nueva rutina personalizada.

A continuación debes completar una secuencia lógica sencilla. El campo «Cuando…» debe contener la orden de voz que queramos que inicie la acción, mientras que el apartado «El Asistente debe…» se corresponde con los comandos reconocidos. Por ejemplo, podremos decir «Limpia el suelo» para activar el robot como si hubiéramos dicho «empieza a aspirar». Es una buena forma de asegurarnos de que nuestro robot siempre nos va a entender.

Optimiza tu tiempo y evita sorpresas configurando rutinas

Llegados a este punto, es necesario hablar de las rutinas. Así es como Google Assistant se refiere a la capacidad para asociar determinadas órdenes a acciones concretas, permitiendo incluso conectarlas con otras para crear escenarios de uso complejos. Esto es importante, porque más veces que no, vamos a querer limpiar la casa cuando no estemos. Aunque el Deebot 715 es un robot bastante silencioso, podemos tropezarnos con él o tener un percance si hay niños pequeños.

Para evitar esta clase de problemas, podemos incorporar la limpieza del hogar a la rutina «Me voy». Por defecto, esta rutina permite apagar las luces (o dejarlas atenuadas si nos vamos durante unos días), así como ajustar el termostato para reducir el consumo. Si quisiéramos además activar nuestro Deebot 715, tan solo debemos pulsar en «Añadir acción» y escribir el comando de accionamiento «empieza a aspirar».

Es una buena forma de tener siempre limpio el suelo. Cada vez que bajemos a hacer la compra o nos vayamos a trabajar podemos dirigirnos a nuestro altavoz Google Home y decir «Ok Google, me voy de casa». A continuación no solo se apagará el aire acondicionado o la calefacción (si es que tienes programadas cualquiera de estas opciones), sino que nuestro robot aspirador despertará de su letargo y se encargará recoger el polvo automáticamente.

Por supuesto, hay muchas, muchas más rutinas que podemos configurar para facilitar la limpieza de la casa. Si tenemos una mascota y la dejamos en casa cuando vamos a trabajar también podemos crear una rutina personalizada llamada «Salgo con el perro», de forma que el robot solo se active cuando te vayas a pasear con él.

También es posible que tengamos que volver a casa nada más salir porque nos hemos olvidado las llaves del coche. En ese caso no tenemos por qué ir dando saltitos para esquivar al robot por el pasillo, puesto que podemos asociar su desconexión a la rutina «Estoy en casa». De esta forma, solo has de decir «Ok Google, estoy en casa» y el robot regresará automáticamente a su base.

La domótica también es para la limpieza del hogar

Como puedes ver, la compatibilidad del Deebot 715 con Google Home nos deja prácticamente sin excusas para no tener limpia la casa. Y es que si antiguamente aún podías escurrir el bulto diciendo que se te había olvidado o que tenías mucha prisa para regresar a la base de carga y activarlo manualmente, ahora puedes lanzar rutinas preprogramadas en cualquier momento, ya sea usando un altavoz inteligente o mediante la aplicación móvil de Google Home.

A todo esto se añade el hecho de que el Deebot 715 no solo aspira el suelo, sino que también pasa la mopa. En caso de que ya tengamos el suelo limpio de polvo y pelusas, podemos cambiar el cajón donde se almacenan las partículas aspiradas por un depósito de agua con un suave paño de microfibras en el fondo.

El robot se encargará de humedecerlo en su justa medida cuando lo activemos, y con la misma facilidad que aspira el polvo restregará una mopa con solo una pequeña cantidad de agua para proteger los suelos delicados.

La integración entre asistentes de voz y robots de limpieza como la gama Deebot de Ecovacs no deja de ser otra posibilidad de las muchas que ofrece el ámbito de la domótica, pero posiblemente se trata de una de las más prácticas y sencillas. Por primera vez, la limpieza del hogar se adapta a nuestros horarios y no al revés.

Imágenes | Xataka Home/Webedia